¿Me dejas
agotar los minutos en tu boca,
ruiseñor de mi alma,
reinventare y descubrirte germinado
en cada luna, en cada sueño,
danzando lentamente
entre los hilos amorosos del viento,
tu viento,
desmoronada en tu vientre,
amurallada entre tus brazos,
calcinada en el sosiego de tu beso,
naciendo a una nueva luz
en el verso de tu piel?


No hay comentarios:
Publicar un comentario